Retrospectiva
Hay algo
en mi vida que siempre que recuerdo me duele muchísimo, y me saca las lágrimas
enseguida y es, mi 2018. El 2018 fue un mal año para mí, fue el primer año que
yo me di cuenta que si la vida te quiere hacer mierda lo puede hacer y de varías formas.
Yo había
empezado ese año de manera maravillosa, por primera vez fui al storyland (un festival de electrónica)
y la pasé como nunca. Todo me estaba saliendo bien; me estaba preparando para
una competencia de fitness que había ese año, estaba haciendo una dieta de
manera estricta, estaba viendo resultados inimaginables en mi cuerpo, estaba
saliendo con alguien, iba bien en la universidad y mi mejor amigo estaba acá a
mitad de año, todo pintaba a ser un año
perfecto, un año lleno de mucha felicidad, sin embargo, mi papá se quedó sin trabajo, la cosa
se apretó un poquito, pero salíamos adelante, era muy feliz hasta que un día mi
abuelo se cae y lo internan en la clínica,
y todos pensábamos que era algo pasajero, mi mamá era la encargada de cuidarlo
porque mi abuela no estaba para esos trotes ya, mi papá consiguió trabajo en un
bar de administrador, entonces ´maginense, mi mamá en la clínica con mi abuelo,
mi papá trabajando de noche, vivía prácticamente solo y con mi hermana,
lastimosamente mi abuelo murió, el abuelo
que me vió crecer murió. A raíz de eso yo me apegué full a las personas, pero
en esa época muchísimas personas se fueron de mi vida, y mientras personas se
van de mi vida, mi abuela cae internada en una clínica, por unos dolores en los
pulmones, peleo con mi pareja y todo se acaba, semanas después, la abuela que
me vio crecer murió, y yo quedé en
shock, porque era como mi mamá… y fue una época full dura, porque caí en
depresión, andaba escuchando un grupo llamado Joy Division, el cual el
vocalista llamado Ian Curtis se suicidó.
Recuerdo
que escuchaba una canción llamada Ceremony – Joy Division, y la verdad
solo pensaba en que me quería morir, sin embargo gracias a mis amigos, a mi
familia salí de esa depresión y volví a salir al mundo exterior, pero desde ese
momento, ya yo no era la misma persona que era antes, porque considero que con
la muerte de mi abuela, algo en mi murió que jamás volverá a renacer. Después
de amores fallidos (y volándome muchas cosas que después les contaré) a partir
de noviembre de 2019, empecé una tarea de conocerme a mí mismo, y desde
entonces, hasta ahora, estoy en esa tarea.
Y ahora
mismo, estoy en una etapa buena de mi vida por decirlo de alguna manera, y
tengo miedo a que las cosas vuelvan a salirme mal, y eso no es raro en mí,
porque sufro de ansiedad, sin embargo, este año tengo un enfoque diferente,
porque estoy solamente centrado en mí mismo, todo sale desde mí hacia afuera, me
siento agradable conmigo mismo y por eso lo soy con los demás, y eso no depende
de si lo son o no conmigo, porque no de pende de ellos, depende de mí, si me
siento agradable conmigo mismo voy a ser agradable con los demás, por eso a mis
personas más cercanas, las trato con una ternura que hasta raro se les hace
jajaja. Otra cosa que se les hace raro a las personas es que ya no insisto por
nada, y es que algo puede gustarme mucho, pero si tengo que insistir, lo mejor
es evitar la molestía.
¿Y para que pienso todo esto?
Porque a veces olvido de dónde
vengo, a veces olvido que soy un simple ser humano como los demás que comete
errores.
Mi fortaleza no está en las victorias,
sino, en la forma que sé afrontar las derrotas.


